SAN DIEGO (6 de febrero de 2021) – El obispo Robert W. McElroy, responsable de la Diócesis Católica Romana de San Diego, ha hecho pública hoy la carta que envió a los sacerdotes de la diócesis tras la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos que levanta la prohibición de celebrar servicios religiosos en recintos cerrados en California. A continuación se reproduce el texto de la carta:
Querido hermano en el sacerdocio:
Anoche, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos anuló la decisión del gobernador Newsom de prohibir los servicios religiosos en recintos cerrados en la mayor parte de California. A partir de ahora, se podrán celebrar servicios religiosos públicos en nuestras iglesias y otros edificios, siempre que el aforo se limite al 25 % de la capacidad del recinto. Cada párroco podrá decidir qué misas se celebrarán en el interior. También podrán celebrarse otros servicios religiosos en recintos cerrados. El canto coral sigue estando prohibido por ley.
En todos nuestros servicios, sigue siendo obligatorio el uso generalizado de mascarilla y el distanciamiento social para garantizar la seguridad y la salud de nuestra gente y frenar la pandemia. Por el momento, siguen sin permitirse las reuniones sociales, ya sean en interiores o al aire libre.
Me complace enormemente que el Tribunal haya dado este paso acertado, que amplía las posibilidades de practicar el culto religioso, al tiempo que reconoce igualmente las medidas sanitarias que se requieren en estos momentos.
El obispo Dolan, el obispo Bejarano y yo rezaremos por ustedes esta semana mientras llevan a cabo los trámites de toma de decisiones y aplicación relacionados con la sentencia judicial. Somos conscientes de que esta decisión, al igual que tantas otras a las que se han enfrentado durante los últimos quince meses, exigirá sopesar realidades pastorales contrapuestas y no dará lugar a políticas que satisfagan a todo el mundo. Les agradezco profundamente todo lo que están haciendo.
En el Señor,
Obispo Robert McElroy