Como ya anunció la Diócesis en 2022, al término de una visita de tres años, la Sede Apostólica (concretamente la entonces Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica), mediante un Decreto fechado el 13 de mayo de 2022 y aprobado in forma specifica por el Papa Francisco, suprimió el instituto religioso anteriormente conocido como los Trinitarios de María. Con esta supresión, los antiguos miembros de los Trinitarios fueron dispensados automáticamente de sus votos y ya no pueden presentarse como religiosos. No hay derecho de apelación, y los Trinitarios han dejado de existir como instituto religioso reconocido por la Iglesia católica.