(SAN DIEGO) – La Diócesis Católica de San Diego no ha pedido la suspensión de ninguna práctica litúrgica en respuesta al nuevo coronavirus que apareció en China y se ha detectado en varios países, entre ellos Estados Unidos, pero está siguiendo de cerca la situación.
El 29 de enero, las autoridades sanitarias del condado de San Diego afirmaron que el riesgo de exposición para la población es bajo, sobre todo si no se ha viajado a ninguna de las zonas afectadas ni se ha estado en contacto con alguien que lo haya hecho.
Durante la temporada de gripe, la diócesis revisa periódicamente el informe semanal de vigilancia de la gripe publicado por el Departamento de Salud Pública de California y cualquier boletín emitido por el Departamento de Salud Pública del Condado de San Diego. Los informes sobre el coronavirus, que es similar en muchos aspectos a la gripe, se supervisan de la misma manera. Cuando las autoridades sanitarias estatales o del condado determinan que el riesgo de transmisión del virus ha alcanzado un umbral determinado, el obispo suspende entonces el uso de la copa para la Sagrada Comunión y, en muchas ocasiones, el Signo de la Paz. La diócesis sigue supervisando los informes de las agencias públicas hasta que el nivel del virus haya descendido por debajo del umbral durante dos semanas consecutivas, momento en el que se levanta la suspensión.
Se mantendrá plenamente informados a los párrocos y feligreses a través de los anuncios de la parroquia, las cuentas de Facebook y Twitter de la diócesis (@DioceseSanDiego), su sitio web de noticias (thesoutherncross.org) y los comunicados de prensa enviados a los medios de comunicación.