Memoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia
En marzo de 2018, el papa Francisco decretó que «la Memoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia» se celebrara cada año el lunes después de Pentecostés en las iglesias de todo el mundo. Honrar a María el día después de Pentecostés pone de relieve que ella estuvo presente con los discípulos en Pentecostés, rezando con ellos mientras descendía el Espíritu Santo, y que nunca ha dejado de cuidar maternalmente de la Iglesia peregrina en la tierra. María, la primera discípula de Jesús, es un modelo para todos los cristianos. Se nos recuerda que, mientras el Espíritu nos da dones, la Santísima Madre nos señala a Jesús para que podamos usar esos dones al servicio de Él y de su Iglesia.
En 2019, la Oficina para las Comunidades Étnicas e Interculturales de la Diócesis de San Diego encargó la creación de esta estatua de madera de más de un metro de altura para exhibirla en actos pastorales, especialmente en las celebraciones de Pentecostés. El artista Alexander Kostner talló la estatua en Italia y esta llegó a San Diego en mayo de 2020, en medio de la devastadora pandemia que azotaba a Estados Unidos y al resto del mundo. No sería hasta un año después cuando la diócesis pudo presentar la estatua, «María, Madre de la Iglesia», en la Misa de Pentecostés para todo el pueblo, celebrada el 22 de mayo de 2021.
El niño Jesús
La estatua representa a la Santísima Virgen con el Niño Jesús en brazos, quien sostiene la basílica de San Pedro, símbolo de nuestra Iglesia terrenal. Al igual que la celebración anual de Pentecostés nos reúne a todos como hermanos y hermanas, «Uno en Cristo, Unum in Christi», su manto acoge las diversas culturas de nuestra diócesis local y a los diversos santos que nos acompañan en nuestro camino espiritual.
Bajo el manto de la Santísima Virgen, en primera fila, se encuentran niños que representan a los grupos culturales, tal y como los define la Conferencia Episcopal de Estados Unidos: asiáticos e isleños del Pacífico, euroamericanos, afroamericanos, hispanos y nativos americanos.
Los niños y los santos
Bajo su manto, a la altura de su brazo derecho, aparecen representados San José, guardián del Redentor, esposo de la Santísima Virgen María y patrón de la Iglesia universal; el venerable Augustus Tolton, antiguo esclavo y primer sacerdote afroamericano de los Estados Unidos; Santa Teresa de Calcuta, símbolo universal del amor misericordioso y preferencial de Dios por los pobres y los olvidados; y San Pío de Pietrelcina («Padre Pío»), el sacerdote franciscano italiano conocido por su sufrimiento, humildad y milagros.
Bajo su manto, a la altura de su brazo izquierdo, aparecen representados San Juan Vianney, patrón de los párrocos; San Juan Pablo II, recordado por su amor hacia los jóvenes, su pasión por fortalecer las familias y por tender puentes con personas de otras confesiones; Santa Faustina Kowalska, la «Apóstol de la Divina Misericordia», cuyas apariciones de Jesús inspiraron la devoción; y San José María Robles, devoto del Sagrado Corazón de Jesús, un sacerdote mexicano y Caballero de Colón martirizado durante la Guerra Cristera.