(SAN DIEGO) – El obispo Robert W. McElroy, responsable de la Diócesis Católica Romana de San Diego, ha emitido hoy la siguiente declaración en la que indica que el uso de cualquiera de las principales vacunas contra la COVID-19 sería «totalmente legítimo desde el punto de vista moral» y que vacunarse sería «una verdadera muestra de amor hacia nuestro prójimo y hacia Dios».
A continuación se incluye la declaración completa.
«Dado que vivimos en un mundo complicado, la doctrina moral católica suele ser muy compleja y matizada en su razonamiento sobre cómo abordar las cuestiones relacionadas con el equilibrio entre el bien y el mal a la hora de enfrentarse a decisiones éticas».
«Pero en cuanto a la cuestión moral y pastoral concreta de recibir las vacunas de Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson o AstraZeneca, quiero dejar claro a las comunidades católicas de los condados de San Diego e Imperial que, en el actual momento de pandemia, con opciones limitadas de vacunas disponibles para lograr la sanación de nuestra nación y nuestro mundo, es totalmente legítimo desde el punto de vista moral recibir cualquiera de estas cuatro vacunas, y reconocer, como ha señalado el papa Francisco, que al recibirlas estamos demostrando verdaderamente amor por nuestro prójimo y por nuestro Dios».
La Diócesis de San Diego se extiende a lo largo de la frontera de California con México y atiende a más de 1,3 millones de católicos en los condados de San Diego e Imperial. Abarca 98 parroquias, 49 escuelas de primaria y secundaria, Caridades Católicas diversas organizaciones de servicios sociales y de apoyo a la familia en toda la región. También cuenta con cinco lugares históricos, el más conocido de los cuales es la Basílica Misionera de San Diego de Alcalá, la primera misión fundada en California por San Junípero Serra en 1769.