(SAN DIEGO, 4 de marzo de 2020) – El obispo Robert McElroy, que dirige la Diócesis Católica de San Diego, ha emitido hoy la siguiente declaración sobre los cambios que los feligreses y el público observarán en la misa como respuesta a la posible propagación del coronavirus, o COVID-19. La diócesis sigue en contacto con las autoridades sanitarias estatales y del condado y se guiará por sus recomendaciones:
«La propagación del nuevo coronavirus en Estados Unidos supone un reto para todos nosotros, un reto que exige vigilancia, precaución y serenidad. Somos conscientes de que el nivel de ansiedad es elevado, pero la prevalencia del virus en nuestra población sigue siendo muy baja, mucho más baja que la de la gripe estacional.
«No obstante, quiero responder a estas inquietudes y analizar si es necesario introducir algunos cambios temporales en nuestra celebración de la Eucaristía.
«Por el momento, todas las parroquias suspenderán la práctica de repartir la comunión (la Preciosísima Sangre) en copa. Asimismo, todas las parroquias tomarán medidas para limitar la distribución de la Eucaristía (la comunión) en la lengua. En cuanto al «Saludo de la Paz», el momento de la misa en el que los católicos suelen acercarse unos a otros o abrazarse, se pide a los fieles que actúen con prudencia; no es obligatorio el contacto físico.
«Seguimos en estrecho contacto con las autoridades sanitarias estatales y del condado, y nos pondremos en contacto con nuestra comunidad religiosa si fuera necesario introducir nuevos cambios».