La parroquia del Espíritu Santo y la Clínica Santa María de Guadalupe fueron fundadas por el padre Rudy Valenzuela, FSP, hace 15 años en una de las zonas más pobres y desoladas de San Luis Río Colorado, Sonora, México. El padre Rudy pertenece a los Frailes de los Pobres Enfermos de Los Ángeles, una asociación pública de vida consagrada con sede en la Arquidiócesis de Los Ángeles que presta diversos servicios relacionados con la salud y la educación.
En 2020, y mientras otras instituciones sanitarias públicas y privadas no admitían pacientes con COVID-19, el clínica prestó servicios sanitarios a más de 45 000 pacientes a bajo coste o sin coste alguno, atendiendo a las personas afectadas por el virus COVID-19.
Además, a lo largo de 2020 y 2021, los feligreses y otras personas de buena voluntad se han organizado para entregar semanalmente alimentos a unas 30 familias que viven en la periferia de San Luis, aliviando así parte de la carga económica que afectaba a muchas familias, especialmente a las más vulnerables.
A lo largo del año, la comunidad ha seguido prestando asistencia espiritual y celebrando misas diarias a través de Internet. Hemos celebrado funerales al aire libre para los difuntos y hemos asistido a los enfermos con los sacramentos, siguiendo los protocolos sanitarios recomendados en la medida en que las circunstancias lo permitían.

Desde finales del año pasado, la iglesia ha abierto sus puertas a un número limitado de feligreses, especialmente para celebrar los sacramentos de iniciación de los doscientos niños y jóvenes que no pudieron recibirlos el año pasado, así como misas diarias y dominicales.
No hace falta decir que las cosas han cambiado y que la vida nunca volverá a ser la misma, ya que esta pandemia nos ha afectado enormemente. El aumento de pacientes que no pagan, la carga financiera adicional y la necesidad de más suministros y equipos médicos para proteger a los pacientes y al personal médico, el empeoramiento de la economía local y nacional, y el aumento de la tasa de desempleo en México han dado lugar a una mayor dificultad para proporcionar la atención sanitaria y los servicios espirituales que tanto necesitan los más pobres entre los pobres.
Por el reverendo Rudy Valenzuela, FSP
27/9/2021
Clínica Santa María de Guadalupe, San Luis, Río Colorado, Sonora, México