Nuestra misión es la evangelización primaria de los pobres, especialmente en las zonas remotas. Llevamos a cabo esta tarea misionera mediante la formación de líderes, la organización comunitaria y proyectos de desarrollo autosostenible. Todo ello implica la presencia plena de sacerdotes, hermanos y misioneros laicos entre la gente, aprendiendo sus lenguas locales y trabajando juntos por la inculturación del Evangelio.
Prestamos servicio en tres países de África, dos de Asia y a los pueblos indígenas de tres países de Sudamérica.
El Hno. Juan Pablo Aguilar, MXY, comparte su experiencia en Tailandia. Llevo once años prestando servicio en Tailandia. Llegué a Bangkok, la capital del país, en 2010. Estudié tailandés en Bangkok durante un año y luego me enviaron a continuar mis estudios de idioma y a prestar servicio en la diócesis de Chiang Mai, en la frontera norte entre Tailandia y Myanmar. Estuve a cargo de la atención pastoral de las tribus kareni, kayan, koyao y karen durante 5 años. La mayoría de ellos eran refugiados de Birmania.

Fue una experiencia de fe hermosa y asombrosa, al ser testigo de cómo el Evangelio fortalecía las vidas de estas personas de las tribus y de su experiencia fraternal de fe. El tailandés no era ni su lengua materna ni la mía. Sin embargo, era el único idioma que todos compartíamos y, gracias a nuestra fe, cada uno de nosotros se esforzó al máximo por comunicarse, acoger y celebrar la Buena Nueva en ese idioma.
Durante los últimos cinco años he estado en la frontera entre Tailandia y Laos, prestando servicio a las personas de las tribus hmong y akha junto con las hermanas ursalinas.
Me siento honrado y bendecido por el firme testimonio de fe que recibo de las hermanas ursulinas. Su amor cristiano, su vida de oración, su atención y su aprecio por las diversas culturas e idiomas de esta región me recuerdan constantemente la invitación del papa Francisco: «Es imprescindible evangelizar las culturas para inculturar el Evangelio» (Evangelii Gaudium, 69), así como la invitación de Jesús en el Evangelio: «Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente… Ama a tu prójimo como a ti mismo (Mateo 22, 36-37)».
Por el P. Tulio Ramírez, MXY, Sociedad Misionera de Yarumal, oficina de Nueva York
27 de septiembre de 2021
Misioneros de Yarumal