Justicia y misericordia
Cuando Jesús se encuentra con la mujer sorprendida en flagrante delito de adulterio, justo cuando un grupo de hombres está a punto de condenarla a muerte, le hace una pregunta: «¿Quién de vosotros está libre de pecado?». Jesús nos enseñaba a ser misericordiosos, sin dejar de exigir responsabilidades al infractor. «Vete y no peques más».
Justicia restaurativa
La justicia restaurativa es la justicia bíblica, y la justicia constituye el núcleo mismo de nuestro mensaje evangélico. La justicia restaurativa es un enfoque alternativo de la justicia que antepone la sanación al castigo. Las prácticas de justicia restaurativa ya existían en los tiempos de la Iglesia primitiva y reflejan los principios más fundamentales de la Sagrada Escritura y de la doctrina social de la Iglesia. La justicia restaurativa exige responsabilidades a los infractores al tiempo que abre caminos hacia la sanación, especialmente para las víctimas.
Ministerio en prisiones y centros de detención
El ministerio y la atención a los presos es una de las siete obras de misericordia corporales y resulta fundamental para poner en práctica nuestra fe católica. Nuestro ministerio se guía por las propias palabras de Jesús: «Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis, estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mateo, 25:35-36).
Reinserción y reintegración de los reclusos
El clero, el personal diocesano y los voluntarios acompañan a las personas que salen de prisión a través del programa diocesano de reinserción y reintegración de reclusos. Colaboran con Kairos House, un centro de alojamiento de transición situado en el centro de San Diego destinado a hombres que acaban de salir de prisión o de la cárcel. Ofrecen apoyo espiritual, formación en la fe y celebraciones litúrgicas a los residentes del centro que son católicos o están interesados en acercarse a la fe.